Imagina un martes cualquiera
El café, las prisas, los niños buscando los zapatos. Un día normal… de esos que crees que serán para siempre.
Un beso rápido. «Nos vemos en la tarde.»
Lo dices sin pensarlo. Como siempre. Porque siempre hay un "después".
Y un día… la vida cambia sin avisar
Nadie lo planea. Pero pasa. Y cuando pasa, el amor ya no se mide en palabras.
¿Quién sostiene la casa, la escuela, los sueños?
Tu amor se mide en lo que dejaste listo para los que se quedan.
Hoy puedes decidir que, pase lo que pase, ellos estarán bien
No se trata de ti. Se trata de ellos. Y solo toma una decisión.